El Contexto
ALQA es un museo de arte popular andino en el Valle Sagrado de Cusco.
Un espacio donde el territorio, la memoria y la creación se entrelazan para preservar la identidad cultural del sur andino.
ALQA is a museum of Andean popular art in the Sacred Valley of Cusco — a living space where territory, memory, and creation weave the cultural identity of the southern Andes.
En un contexto marcado por profundas brechas territoriales, culturales y económicas, repensar los modelos de gestión y gobernanza museal desde los espacios rurales resulta no sólo urgente, sino estructuralmente necesario. En este panorama, ALQA – Museo de Arte Popular Andino, ubicado en el distrito de Ollantaytambo (Cusco, Perú), surge en 2017 como una propuesta alternativa construida desde una mirada crítica hacia los paradigmas hegemónicos del arte, la cultura y la institucionalidad museal. Articulando investigación, difusión y salvaguarda de diversas expresiones artísticas tradicionales —en estrecha cooperación con comunidades campesinas, artistas y portadores de conocimientos ancestrales—, ALQA combina tradición y contemporaneidad, arte y territorio, política y afecto, configurando un ecosistema cultural vivo, flexible y situado.
Así, ALQA parte de la convicción de que los museos deben diseñarse desde, con y para los contextos en los que se insertan. A partir de esta premisa, propone un modelo autogestionado y sensible a las dinámicas comunitarias andinas, que concibe las manifestaciones artísticas tradicionales y sus narrativas como vehículos para fortalecer identidades, ejercer derechos culturales y construir una memoria viva y diversa, profundamente enraizada en el territorio.
Los movimientos por la justicia museal, el acceso democrático a la cultura y las pedagogías decoloniales han influido de manera decisiva en la concepción operativa y filosófica de ALQA, dando lugar a una museología inclusiva y situada en las realidades latinoamericanas. En este marco, el pensamiento de Silvia Rivera Cusicanqui resulta central, al proponer una praxis decolonial que no se limita a la crítica teórica, sino que interpela directamente a las instituciones culturales que reproducen jerarquías epistémicas incluso cuando hablan de decolonización.
Los movimientos por la justicia museal, el acceso democrático a la cultura y las pedagogías decoloniales han influido de manera decisiva en la concepción operativa y filosófica de ALQA, dando lugar a una museología inclusiva y situada en las realidades latinoamericanas. En este marco, el pensamiento de Silvia Rivera Cusicanqui resulta central, al proponer una praxis decolonial que no se limita a la crítica teórica, sino que interpela directamente a las instituciones culturales que reproducen jerarquías epistémicas incluso cuando hablan de decolonización.


La noción de museo que inspira a ALQA se sustenta en la co-creación de conocimiento y en la transformación estructural de las prácticas institucionales, desde los modelos de gobernanza y coleccionismo hasta la mediación y la sostenibilidad. Esta visión entiende al museo no como un fin en sí mismo, sino como un medio para redistribuir voces, restaurar sentidos y resignificar los conceptos de arte, patrimonio y memoria desde una perspectiva no hegemónica.

Ollantaytambo, lugar en el que se emplaza el museo, está situado en la provincia de Urubamba y concentra vestigios de la civilización inca, huellas coloniales, así como formas comunales de vida que conviven con las tensiones propias del turismo masivo y la globalización. Más allá de su reconocimiento como sitio arqueológico o punto de tránsito hacia Machu Picchu, el distrito alberga 36 comunidades campesinas, de las cuales 11 se identifican como comunidades indígenas que mantienen vivas prácticas rituales, saberes ancestrales, sistemas agrícolas tradicionales, el uso del quechua y formas propias de organización social como el ayllu.
Según datos del INEI (2017), la población proyectada para 2023 en el distrito ascendía a 12,061 habitantes, mayoritariamente rurales. Geográficamente, el distrito se extiende entre los 2,505 y 3,330 m s. n. m. y abarca 640.25 km², lo que representa el 44% de la provincia de Urubamba. Bajo otros términos, este mismo territorio atraviesa problemáticas estructurales profundas: el Empadronamiento Distrital 2012–2013 indicaba que el 25.2% de la población vivía en situación de pobreza monetaria y el 5.3% en pobreza extrema.
Según datos del INEI (2017), la población proyectada para 2023 en el distrito ascendía a 12,061 habitantes, mayoritariamente rurales. Geográficamente, el distrito se extiende entre los 2,505 y 3,330 m s. n. m. y abarca 640.25 km², lo que representa el 44% de la provincia de Urubamba. Bajo otros términos, este mismo territorio atraviesa problemáticas estructurales profundas: el Empadronamiento Distrital 2012–2013 indicaba que el 25.2% de la población vivía en situación de pobreza monetaria y el 5.3% en pobreza extrema.
Como señalan Zakaras y Lowell (2008), la participación cultural está estrechamente vinculada a condiciones de acceso territorial y a procesos educativos integrales desde edades tempranas. Estos factores inciden directamente en la capacidad de las personas para establecer vínculos significativos con las expresiones artísticas tanto en ámbitos formales como no formales. Este escenario refuerza la urgencia de construir espacios culturales situados que respondan a los vacíos institucionales existentes. En particular, la concentración de museos en zonas urbanas y la ausencia de modelos museales adaptados al ámbito rural evidencian la necesidad de propuestas alternativas. En un contexto turístico que genera oportunidades económicas pero también reproduce dinámicas y narrativas simplificadoras, ALQA se posiciona como una propuesta que promueve representaciones más complejas, participativas y justas desde el propio territorio.